Caminos recuperados sobrarbe

Los caminos tradicionales; importancia, usos y un poco de historia.

Para ilustrar este artículo, vamos a adjuntar recortes de los fantásticos trabajos de Don Anchel Conte y Doña Natividad Arias Contreras

 

Siempre decimos que los caminos tradicionales son un patrimonio cultural de una importancia capital para entender un territorio, Sobrarbe en este caso. En muchos casos vemos la percepción actual de los mismos como si fuesen unos senderos creados ex profeso para hacer senderismo, dar paseos o practicar ciclismo. O peor aún, accesos al monte hechos de cualquier manera, sin un orden concreto (y así lo puede parecer si se mira la red de carreteras y principales asentamientos humanos actuales). 

Esta percepción tan contemporánea se solapa con la opuesta: vías de comunicación ancestrales ya inútiles, gracias a las carreteras. En ambos casos los caminos sufren una minusvaloración trágica. Porque ni han dejado de ser importantes ni son simples sendas.

Los caminos tradicionales eran las arterias de nuestra civilización medieval, una que corría entramada a la naturaleza, no en paralelo, como la actual. Vamos a ver como en los S. XIII-XV esos caminos eran objeto de documentos reales (de rey, no de existir) y se sustentaban en acuerdos de la mayor importancia.

Desde sus primeros estadios hasta sus posteriores mejoras para albergar animales de carga e incluso vehículos de tracción animal con seguridad, su uso primigenio fue el tránsito de personas y mercancías. Conviene incidir que lo importante es el uso, no el modo. No se crearon para andar, sino para desplazarse por factores principalmente de trabajo o social (celebraciones, reuniones, cortejos…). Tampoco eran una fuente de ocio en sí misma como ahora, su vertiente social se basaba en ser medios y no fines. 

De los actuales, el uso que más se parece a los atávicos es la ganadería, seguido de la caza y recolección, si bien en aquel entonces estas dos últimas actividades sin duda se harían monte a través, no por los caminos. Recuerda, lo que antes era una vía muy transitada ahora posiblemente es puro monte a través. Además, estas ahora son actividades más de ocio que de supervivencia. 

Desde nuestro punto de vista y siendo puristas, su uso actual de ocio (transitarlos por diversión, como fin y no como medio) está igual de alejado de los usos seculares tanto se realice a pie como en bici o a caballo. ¿De haber contado en pleno siglo XV con bicis de montaña como las actuales, alguien cree que no se hubieran utilizado como modo de transporte por esos caminos? 

Pero esos usos han cambiado, las carreteras, como decimos, supusieron el principio del fin. Y se abandonaron salvo por unos pocos (ganaderos, cazadores, recolectores) que los salvaron del completo olvido. Actualmente son una infraestructura clave en el disfrute del monte como ocio (ya sea a nivel particular o de trabajo), algo que en plena edad media sonaría sin duda a brujería y causa de hoguera. 

Estos nuevos usos no deben hacernos olvidar el por qué y el cómo están ahí: fueron obras de ingeniería civil, algunas de tecnología puntera. Su edificación costó muchísimos recursos, seguro que también vidas.

En los contratos quedaba plasmada en tinta la obligatoriedad de su mantenimiento (porque se estropeaban y erosionaban, esto no viene ni de las bicis ni de ahora) 

También la necesidad de aparejarlos de servicios, tales como mesones u hospicios para dividirlos en jornadas. 

O destinar partidas de impuestos para sus arreglos y/o mejoras

Incluso, para asegurar su seguridad a los transeúntes, en época de bandoleros

El camino principal del actual altoaragón hacia la urbe de Tolosa (Toulouse) subía por el valle del Cinca y por el valle de Chistau

Por cierto, si os preguntáis qué se comerciaba en Sobrarbe por aquel entonces, sabed que este periodo (S.XII-XV) fue zona “rica” y contaba con excedentes de producción como para comerciar con un amplio territorio

Además de productos agroganaderos, madera y metal (hubo multitud de minas en funcionamiento, sobre todo en el alto Sobrarbe) floreció el comercio y elaboración de tejidos y orfebrería (se extraía plata de Parzán entre otras)

Si has llegado hasta aquí, esperamos que veas los caminos con otros ojos. No te pedimos (todavía 😉) que los veneres, como hacemos nosotros, pero sí que los cuides todo lo que puedas.

Todo el mundo rural tiene sus caminos tradicionales esperando bajo la maleza, ansiosos porque los recuperen, valoren y se sientan orgullosos de ellos.