Nuestro legado

En estos tiempos en que tanto se habla de desarrollo sostenible, aún a costa de prostituir dicho término, conviene recordar porqué nosotros ponemos tanto énfasis en la importancia que tienen los caminos tradicionales y su recuperación. Ahí que vamos!

Los caminos tradicionales ( caminos a partir de ahora) no son sino la primaria infraestructura PÚBLICA de comunicación que vertebró los diferentes territorios, y ellos entre sí. Hablamos de caminos con siglos de historia, construidos y mantenidos con mimo por sus usuarios.

Eran (son) construcciones muy pensadas, buscando siempre aprovechar cualquier “debilidad” orográfica para atravesar lugares complicados, para evitar desniveles o pendientes innecesarias. En definitiva, para ir de A hasta B con el mínimo gasto energético posible

Decimos que son muy pensadas, y no lo decimos porque sí. Han sido edificadas en base a siglos y décadas de experiencia, de observar el paso de los animales y de las necesidades de los habitantes de la zona. Eran caminos por donde debían transitar animales de carga…

Sacar las aguas (el mayor agente erosionador) a base de aguatillos, quitar las plantas que crecían dentro de “la caja” del camino, etc… Y luego mantenerlo, repararlo, mejorarlo… Siempre se llevaba una astraleta (hachuela) para cortar ramas crecidas o caídas…

Se paraba a recolocar las piedras caídas o sueltas, etc. Esto es, tan importante era (y es) el camino como su mantenimiento. Si entre dos lugares hay un camino tradicional, podemos estar completamente seguros que no habrá un mejor trayecto que los una.

Y es que los caminos tradicionales formaban una red de comunicación tan vital o más que ahora las carreteras o internet. Pero es que además de infraestructura, son un patrimonio cultural: Son la destilación del saber ingeniero y arquitectónico de generaciones.

Son una obra de arte del empedrado y construcción en piedra seca Un recordatorio de las interconexiones humanas en siglos pretéritos Su calidad delata la importancia de dicha vía, el flujo del tráfico comercial, etc

Más aún, son los receptáculos de miles de historias que sufrieron, disfrutaron y sudaron nuestros ancestros. Su vida está escrita en esos caminos Y se perdieron…

Llegaron los vehículos a motor y con ellos las carreteras. El tránsito a pie o con caballerías fue menguando progresivamente. Bastantes caminos mutaron en carreteras, que se hicieron siguiendo su trazado. Pero la mayoría simplemente dejaron de usarse: dejaron de mantenerse.

Más de medio siglo después, al mundo rural no lo conocería ni la madre que lo parió. La despoblación hundió pueblos, fajas de cultivo, campos, pastos… los flujos de comercio y comunicación en las comarcas y municipios cambiaron totalmente.

Pueblos en su día secundarios eran ahora cabeceras comarcales, plazas fuertes ahora criaban zarzas y aliagas. Los campos y bancales eran pinares de reprobación o eriales de matorral El recuerdo de ese pretérito esplendor yacía bajo los bosques o en el culo de los barrancos.

Los caminos todavía tenían una labor que desempeñar. El cambio de paradigma rural ha dejado paso a una nueva mirada hacia la naturaleza. De lugar de trabajo a zonas de ocio. Eso sin olvidar sus otros usos: recolección, caza, conservación…

Los carboneros y caleros dejaron paso a senderistas y bikers. Los leñadores a trail runners, los conductores de caballerías a observadores de fauna y flora… Todos, sin embargo, tienen un punto en común: precisan de acceso a la naturaleza. De caminos. Y los tenemos.

Los tenemos debajo de la vegetación Los tenemos erosionados, caídos o labrados. Los tenemos vallados o enronados (enterrados) de piedras. Los tenemos olvidados de la memoria colectiva Pero los tenemos. Sólo hacia falta redescubrirlos y recuperarlos

Existe una red de caminos diseñados perfectamente durante siglos, y hasta los tenemos fotografiados. Si, en foto. Los “vuelos americanos”. Vuelos del ejército de los eeuu (army map service) que en los años 40-50 hicieron fotos áreas del territorio español.

Nosotros usamos mucho el del 56-57: Aquí La Coasta, junto a Boltaña

Se aprecia perfectamente un camino a la izquierda de la pista. Lo hemos punteado para facilitar su seguimiento a los menos habituados a mirar estas fotos aéreas.

Este es el mismo lugar, 53 años después, el camino ha desaparecido, igual que docenas de bancales y zonas de labor.

Y esto es 6 años después, tras la recuperación altruista del camino, por unas pocas personas con nombres y apellidos.

Estos caminos son el acceso al monte para los visitantes y más importante, su recuperación ha supuesto un boom del senderismo, ciclismo y trail running entre los habitantes de Sobrarbe. Conocer mejor nuestra tierra es el primer paso para quererla más, para cuidarla más.